La reforma energética,La reforma energética, es como el Diablo, todos hablan de ella, pero nadie la ha visto, sin embargo, muchos le temen, otros la invocan y algunos más dicen que será el motivo de nuestra caída como país. Pero esta es otra historia. El tema central de este artículo es el siguiente: Luis Santos Aranda, cuñado de Eduardo Sojo, Secretario de Economía y miembro del Consejo de Pemex; Máximo Santos Sánchez, suegro del señor Sojo, y Lourdes Santos Aranda, esposa del secretario, son los socios de la empresa Servicio Grupsa, SA de CV, ubicada en León, Guanajuato. En julio de 2003, cuando el señor Sojo se desempeñaba en el puesto equivalente al que tenía Mouriño en la oficina presidencial, Grupsa obtuvo un contrato con Pemex Refinación, en aquel entonces dirigido por el ahora senador panista Juan Bueno Torio, para vender y comprar gasolina y otros productos, así como para realizar actividades relacionadas. Esta información no es ofrecida por los opositores de la reforma de Pemex, tampoco es un documento filtrado en la guerra sucia al interior el gobierno de Calderón. Los datos son públicos, la autoría es de Pemex y está consignada en la página 154 del informe que la paraestatal presenta no al Congreso ni a la ASF, sino a la Securities and Exchange Commission, (http://www.sec.gov/Archives/edgar/data/932782/000095012307009529/y36482e20vf.htm#117). En ese mismo reporte Pemex señala que el contrato con Grupsa se apega a las condiciones y normas aplicables a todos los proveedores de Pemex Refinación. ¿Es legal que los altos funcionarios de la Federación o los legisladores (incluso sus próximos familiares), con competencia en los temas de Pemex obtengan contratos de la paraestatal? No lo creo. Pero el tema no sólo es legal, sino de elemental ética pública. ¿Es deseable que los funcionarios y los legisladores hagan de su investidura recurso para el negocio propio o familiar? De ninguna manera. La respuesta debiera ser una enérgica condena pública y un procedimiento judicial no sólo para sancionar el abuso, sino para establecer precedentes que alejen y disuadan la venalidad en los políticos poderosos. Aunque el argumento sea muy discutible, Pemex y el señor Sojo pueden invocar legalidad, como en su momento hicieron el secretario de Gobernación y el dirigente del PAN. Sin embargo, los hechos consignan inequívoco tráfico de influencia. ¿Cómo asegurar justicia cuando el gobierno se investiga a sí mismo? Es evidente que el presidente Calderón tiene responsabilidad política al haber designado a tales secretarios y porque su gobierno está dispuesto a todo para proteger a los funcionarios señalados, incluso se ha logrado un acuerdo de protección con los capos que dominan el Congreso, para evitar que las indagatorias tengan curso de manera confiable e imparcial. No hay manera bajo las reglas actuales, porque los investigadores están subordinados al investigado. El problema principal de Pemex es la corrupción, la que se acentuó con el gobierno de Vicente Fox. Ahora ya son dos miembros del gabinete, el responsable de la política interior y el de Economía, miembro también del Consejo de Pemex, cuyas familias son beneficiarias de la paraestatal. Es una irresponsabilidad grave dar curso a la reforma, especialmente para flexibilizar los rigurosos y burocráticos mecanismos de control (por cierto ineficaces del todo para abatir la venalidad), así como abrir el espectro de asociación de Pemex con el sector privado, sin establecer un marco y esquema que pueda enfrentar la venta de contratos y el tráfico de influencia. Reporte Indigo, en un trabajo espléndido de investigación periodística, ha presentado evidencia sobre la corrupción que enfrenta la empresa. El Universal también ha dedicado espacio al señor Juan Bueno Torio, quien fue tejiendo una red de complicidades para ganar impunidad y que le valió ganar el fuero de senador. Inaudito que el señor Sojo haya implicado a sus más cercanos familiares; ¿que vería desde su cargo al lado de Fox, como para cometer torpeza de tal tamaño? La realidad es que el legado foxista es de funcionarios y ex funcionarios que medran a la empresa. Frente a estos señalamientos no ha habido respuesta y, por las palabras del Presidente, tal pareciera que quienes denuncian la cuestión, pasan al bando de los irresponsables que no advierten la necesidad de la reforma a Pemex. El presidente Calderón se desempeñó como secretario de Energía en ese tiempo; por lo mismo debiera ser el más interesado en que se esclarezcan los hechos y dar curso a indagatorias a cargo de confiables e imparciales funcionarios; debe preocupar que suceda lo contrario. La protección política, parlamentaria, mediática y judicial de la que ha sido objeto el secretario Mouriño y, previsiblemente, la que habrá de obtener el secretario Sojo, son la medida de las descomposición política que hoy se vive y que no es exclusiva del PAN o del gobierno federal. Singularmente el PRI legislativo, en negociaciones poco claras y en el intercambio inconfesable, quid pro quo, es el que ha impedido que el Congreso cumpla su responsabilidad con la República, mientras los hechos muestran la corrupción de altos funcionarios del gobierno. Federico Berruelo Milenio 6 de abril de 2008 La situación actual de PEMEX es multifactorial, entre esos factores podemos encontrar sin duda a las administraciones priístas anteriores, al sindicato, la anterior administración de Vicente Fox, en la que se generaron escándalos verdaderamente vergonzante, como el del Director de PEMEX, Muñoz Leos, quien tuvo que renunciar al cargo, después de que se descubriera que su esposa se realizó una cirugía estética con cargo al erario público, la administración actual, que defiende a ultranza su dualidad como funcionarios de PEMEX y como empresarios de PEMEX y las múltiples observaciones que realizó la Auditoría Superior de la Federación en sus informes sobre PEMEX en la administración anterior y de las que nadie ha dicho nada. El problema de PEMEX tiene muchas aristas y sin duda la reforma energética no podrá erradicar todos esos males, porque quienes la encabezan, forman parte de la enfermedad. Y en el único caso en el que el virus funciona como medicina para combatir a esa misma enfermedad es en las vacunas. PEMEX necesita vacunarse de todos esos males.
Posted on:Wednesday, April 9, 2008by:
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Buen comentario pero no comparto del todo el argumento el argumento de que "es una irresponsabilidad grave dar curso a la reforma, especialmente para flexibilizar los rigurosos y burocráticos mecanismos de control..., así como abrir el espectro de asociación de Pemex con el sector privado, sin establecer un marco y esquema que pueda enfrentar la venta de contratos y el tráfico de influencia." Creo que la reforma debe presisamente buscar reformar los procesos burocráticos y oscuros por unos más transparentes y ciudadanos. Por ejemplo la propuesta de incluir 4 consejeros ciudadanos en el Consejo de Administración de PEMEX es un buen paso y más aun que tres de ellos encabezen una comisión de transparencia... En lo que respecta a la participación de terceros me parece que es INDISPENSABLE para PEMEX (lo refiriré en mi próximo artículo) y reforzar a la Comisión REguladora de Energía sería un buen paso para prevenir actos de corrupción. Comparto tu opinión sobre el asco que da ver como políticos se enriquezcen a raiz del tráfico de influencias pero creo que eso debe castigarse conforme a la ley, pero no debemos dejar que estas situaciones tomen de rehen a PEMEX y lo dejen como está....
Quizá sea necesario releer el artículo con más detenimiento, porque precisamente el comentario sobre la "...irresponsabilidad..." se refiere justamente a no comenterla, a que los legisladores no comentan la irresponsabilidad de no meter controles, ya que el contexto de este artículo era previo a la presentación de la iniciativa con la que actualmente se cuenta. Y coincido totalmente, PEMEX no debe ser rehen de nadie ni de nada.