News Stories / Noticias

Promueven el rechazo al muro fronterizo en Texas

star-full star-full star-full star-full star-full

Promueven el rechazo al muro fronterizo en Texas

Activistas piden que los votantes exijan a los candidatos que presenten propuestas ante el Congreso antes de noviembre

Eileen Truax

29 de febrero de 2008

MCALLEN, Texas.— El lunes pasado, un grupo de personas empezó a caminar a lo largo de la frontera entre México y Estados Unidos, bordeando el Río Grande, en el sur de Texas. La movilización, llamada Marchando por el Cuatro de Marzo (March for March Four), hace alusión al día de las elecciones primarias en este estado y pretende invitar a los votantes de la zona a que razonen su voto en función de las propuestas de los candidatos para evitar la instalación de un muro en la frontera.

"La caminata tiene dos propósitos: el primero es influenciar, tener un impacto fuerte en el debate entre Hillary Clinton y Barack Obama en el momento en el que ambos saben que Texas es un punto clave del proceso por la importancia del voto hispano, y recordarles que, para tener nuestro voto, nos tienen que conquistar", explica Jay Johnson-Castro, quien encabeza el grupo Embajadores de la Frontera.

"Y el segundo objetivo es hacerles ver que para tener nuestro voto en noviembre, van a tener que hacer algo durante estos meses para que sepamos cuál es su verdadera intención con respecto al muro. Ellos están en Washington, ellos pueden presentar propuestas al Congreso; queremos saber qué es lo que pueden hacer si es que quieren nuestro voto", explica el activista.

Johnson-Castro y otros activistas han decidido golpear el hierro ahora que está caliente, ya que en otras regiones del país, incluido el propio norte de Texas, hay gente que ve el asunto del muro como un problema regional, no nacional. Sin embargo, lo es.

Durante años, el área del Valle del Río Grande ha sido una tierra de solidaridad entre vecinos. La frontera está marcada por el paso del río que separa a México y Estados Unidos, pero que también los une.

Miles de personas cruzan cada día de un lado al otro para trabajar, hacer compras, ver a la familia, a veces sólo por el gusto de ir a comer a la ciudad vecina. Algunos jóvenes viven de un lado y estudian en el otro, y tienen amigos en ambos. Y a esta relación de años, en algunos casos de siglos, pretenden ponerle en medio un muro

Una encuesta dada a conocer esta semana por la cadena CNN arroja que, en lo que toca a este tema, los latinos de Texas, tanto republicanos como demócratas, coinciden en el rechazo al muro. Entre los primeros, 70% se opone a su construcción, mientras que entre los independientes la cifra aumenta a 72% y entre los demócratas a 74%.

Las movilizaciones realizadas en torno al tema abarcan, desde la participación del ciudadano "de a pie", tanto en México como en Estados Unidos, hasta las autoridades de las ciudades a ambos lados. En el caso de Estados Unidos, a finales de 2006 se creó la Coalición de Alcaldes Fronterizos, encabezada por John Cook, alcalde de la ciudad de El Paso, quien se reunió con líderes en Washington para exteriorizar su rechazo al muro.

En el área de Brownsville y McAllen, hace unas semanas se constituyó la Coalición de Amigos en Solidaridad y Acción (CASA), cuyos integrantes desde hace días colectan firmas entre votantes registrados para pedir que el Congreso ofrezca una alternativa a la construcción del muro antes de las elecciones en noviembre.

"Hicimos un mural en donde explicamos en qué consiste la petición, y ahí pedimos a oficiales, alcaldes, sheriffs, policías, que firmen públicamente que están en contra del muro; y muchos lo han hecho", explica Elizabeth García, fundadora de CASA. "Nuestra meta es reunir 15 mil firmas y enviar a un representante a reunirse con los senadores y los representantes de la Cámara Baja", explica.

Esta preocupación entre los habitantes del Valle del Río Grande obligó a los precandidatos demócratas a llevar el tema del muro a la mesa de discusión por primera vez hace unos días, durante el debate sostenido en la Universidad de Austin, en Texas. Barack Obama fue enfático al considerar que el muro es una idea errónea, mientras Hillary Clinton habló de buscar medidas alternas de seguridad.

Sin embargo en 2006 ambos senadores votaron en favor de la construcción del muro que medirá 700 millas a lo largo de la frontera, argumentado motivos de seguridad nacional. Pero si bien los residentes de esta zona están conscientes de la necesidad de proteger las fronteras, lo que buscan es que se creen alternativas que permitan que las relaciones sociales en esta región no se vean afectadas.

"Chertoff está imponiendo esto porque a él se le pegó la gana; pero si no vives en la frontera, tú no entiendes el contexto", añade Elizabeth. "Si vienen a imponernos algo, por lo menos tienen que consultarlo con la gente local".

 

Posted on  Saturday, March 1, 2008By edgaryncito



+ Add Comment Comments

» New on Student Voices

» Resource Center